2 Los judíos, que le acompañaban a la fuerza, le dijeron: «No mates
así de modo tan salvaje y bárbaro; respeta y honra más bien el día que con
preferencia ha sido santificado por Aquél que todo lo ve.»
3 Aquel hombre tres veces malvado preguntó si en el cielo había un
Soberano que hubiera prescrito celebrar el día del sábado.